Pierre Herrera

aquí en el trabajo
las rutinas proveen serenidad:
esos minutos de pausa
cada día a la misma hora,
las manías en cada mail,
el orden secreto de la papelería.
no basta salir adelate,
escucho decir al aire
desde algún pasillo cercano.
en la pantalla el cursor parpadea.
el olor a tinta,
la vista de la ciudad
y el ritmo de teclados exaltados
conforman la materia
de los empeños y sueños
en la oficina.

—enero-mayo 2022, CDMX